Estoy en el tren, en estación Viña. Tenía unos planes, pero voy de vuelta a Villa Alemana. Salí el miércoles con destino a entregar las mieles, pero se hizo tarde y la verdad es que tenía el peso de años en el cuerpo. El jueves hizo frío y estaba congelada, sin ganas de ir a la U, cocinar o despachar las ventas. Además estaba sola con León y no me imaginaba en starken con el despachando... No me imaginaba en realidad en ninguna parte. Benja llegaba a las 5 de la tarde a la casa, eso tampoco cambió nada. Valparaíso siempre es un tema, León también, mi genealogía ídem. Entre medio del gélido Valparaíso de jueves, con sol de otoño (que es bien síndico por cierto), llega la Laika que es la perra de mi hermana... Estaba en un en vivo y al final su cariño y langueteo me quebró y lloré como cabra chica y me di cuenta que me faltaron langueteo, pero no de perro. Quedé peormejor que antes, pensando la importancia de lamer heridas en vez de medicalizarlas tanto y diagnosticar lo todo...