¿Quiénes hicieron este libro?
No se si esto es un viaje en tren o un vía crucis. Escucho Suerte de Alejandra Guzmán, para tratar de recurrir a la ternura de los buenos encuentros en la vida y no conectar con con los instintos homicidas.
Estaba leyendo un texto sublime del blog (Brapeando y Braveando), escrito el primer día de mi retorno a clases el 23 de marzo (creo) a las 7:42 dirección Valparaíso en metro. Josefina me prestaba internet.
En eso estaba cuando Salvador trae mi torta de mi fallido cumpleaños de ayer y se le cae y la hace cagar. Así se escribe el libro, y en este caso, la presentación del equipo detrás del mismo.
Este texto debiera partir diciendo, Denise Didier y Christian Godoy son el equipo creativo de esta experiencia de viaje interior y por la geografía de la quinta región. Sin embargo, se escucha fuerte y claro en el en vivo del Insta CSM POR LA CSM LA TORTA AAAAAAAAAAAAAH. La vida no para y la ciudad nunca duerme. En fin, acá co-nectando las distintas estaciones del viaje en tren y del camino al gólgota, de las dos cosas se hace este texto literario: colores y dolores.
En los teclados están: Christian Godoy en el Diseño y Denise Didier en la escritura. Ambos padres de 5 hijos, dos con diagnóstico de autismo y otros tres sin diagnóstico de nada, pero es cosa de tiempo no más. Empezamos esta aventura en el año 1992 cuando nos conocimos y el me prestaba su parka azul con mostaza, para severa envidia de varias que seguro también querían ponérsela pero no eran atrevidas. Yo sí.
En ese momento no tenía mayor interés erótico, salvo que se parecía a mi primer amor serio de la infancia: Fernando. Era igualito a Godoy o Godoy igualito a Fernando: deportista, lentes fotocromáticos y ese silencio marcial y cara de poker que una solo quería concertar el interés y sacarle una sonrisa. Lo logré :)
Compañeros de curso, de asiento, mutuos maestros para nuestros ramos complejos. El me enseñaba arte y manualidades y yo inglés filosofía y matemáticas. Al cabo de una año éramos los mejores amigos y confidentes. Lo que es muy bueno y muy malo, porque nos sabemos secretos y estrategias, por tanto ninguno mejor para leerte entre líneas y hacerte re cagar con tus peores demonios y tinieblas. También logramos eso.
Después de varias severas crisis apostamos y seguimos apostando a ser pareja, familia y equipo. Pero lejos de ser cheque en blanco el uno del otro, es como una lucha de titanes, de fuerzas ancestrales, de principio femenino y masculino que no ceden un centímetro de originalidad.
Christian no durmió nada anoche para imprimir el libro y yo me fui triste a acostar porque no pudimos ni cantar el cumpleaños feliz, porque esta vez los niños andaban con el sentimiento en Siberia, más helados que mar donde se unió el titanic. Y yo no quiero amor a medias, a mi me aman con todo o, o me voy y con cierto ademán de puchero. Aunque estoy trabajando para que sean salidas más altivas como cruela de vil, o Thalia en a quién le importa o Gloria Trevi en Y todos me miran o India Martínez en Gitana. Cultivo una estética más brava, pero sin perder una erótica ternura que es mi lugar de vulnerabilidad y creatividad.
Christian es el hombre más difícil que pisa la tierra, es como el everest pero emplazado en frienship. O sea es imposible, y por eso tremendamente atractivo e inteligente, porque no se puede, porque no existe, salvo en este mundo de laberinto fantaseoso que yo construyo y el colabora bastante en el guión. Eso si porque él quiere y no porque yo lo mande. Porque a él no lo manda ni Dios. Y, bueno, yo por mi parte me identifico con cualquier deidad griega, celta o hindú o con cualquier protagonista de cuento infantil o de película de Disney antes que alguien que exista. Así fue que un oriundo de Frienship se unió a una personaje de cuento infantil y tuvieron 5 descendientes que son como personajes de Tolkiens o C.S Lewis. Simplemente mitológicos.
Benjamín es como un mago misterioso, Josefina es una amazona, Matilda es una hada polimorfica, León es un Dios antiguo y Salvador es un viajero en el tiempo. Todos ellos juntos la familia Umbrella (netflix), que vienen con poderes random a transformar los límites de lo posible, y sus padres sacados de dos paradigmas imposibles tratando de domar lo indómito.
Cuando estábamos en el viaje de vuelta a Chile desde una localidad llamada Jesús María en la provincia de Córdova (2004), Benjamín tenía 5 meses de gestación. Y a eso de la cordillera de los andes, Christian me dice: Denise hagamos una empresa de Diseño.... Y yo le digo: de Diseño Social, ¡y creo que puede ser hasta una carrera universitaria! (yo me voy en las medias voladas).... Y así nace Agora Diseño Social, que tiene 4 meses más que la edad de Benjamín y sigue en pie, porque el frienshiepano sostiene como Atlas esa consigna.
Todo huele a suspiro limeño ahora, que es el sabor de mi torta chapico. Está exquisito.
Y Agora Diseño Social, que somos los mismos antes descritos y sacamos adelante el libro, nutriéndonos de las propias historias, de las tejidos por ambos y de las que cada uno fue haciendo en el viaje o vía crucis de estos 47 años.
Suena Creep de radiohead, y es el mejor tema del mundo mundial para esta parte del escrito, porque somos raros y fujitivos. Este mundo no nos representa ¿hagamos otro?, Y en eso estamos desde que somos los GD y en eso estamos en cada producción en que sumamos los talentos artísticos.
Christian es nacido en Valparaíso, en el antiguo hospital naval, porque el médico del van buren echó a la mamá por ser esposa de uniformado. Christian nacería morado y casi muerto y mi suegro buscaba a su mujer e hijo en el subsuelo del van buren porque allí estaban los que no habían nacido vivos, porque no podía encontrarlo en la sala de los vivos. ¡Claro! si no estaban en ese hospital. Era 29 de Febrero de 1976. 5 meses después nacía yo un miércoles a las 3:45 de la mañana, en pleno toque de queda en Antofagasta un 14 de Julio. Rompía la bolsa de mi mamá, rompía el toque de queda y recordaba a la revolución francesa: Igualdad, fraternidad y Solidaridad?, o algo así.
Crecimos en las antípodas políticas: mis padres perseguidos políticos y su padre carabinero, el en Valparaíso y yo en Antofagasta. Aunque sus padres se conocieron en Antofita, porque mi suegro es Antofagastino y mi suegra fue de vacaciones a Antofagasta y se conocieron. Por el golpe militar mi suegra se quedó más de lo esperado en Antofa y el amor sucedió. Mientras tanto mi casa era allanada sistemáticamente y mis tíos escapaban al exilio, el tío Renato cruzaba a Argentina disfrazado de monja destino México.
En mi infancia todo era dictadura y resistencia, Christian era llevado a la juguetería mundial para regalarle autitos en cada pago de su abuela. Yo ya había sufrido abuso sexual infantil y Christian perdía sus autos porque se lo robaban sus amigos de la población. Mi suegro migró en 1973 detrás del amor de Berta Bazo y dejaba su pasado hippie con música de Illapu y afición a temas de ovni para ser carabinero y ofrecer un futuro muy presente a mi suegra. Y mi mamá se separaba entre navidad y año nuevo en 1987 y se iba a hacer una nueva familia con el tío Jorge en Valparaíso: un par de maletas y yo éramos el principio del fin de mi vida en Antofagasta.
Pasé por 3 colegios en Valpo y Viña: la Misericordia, el Winter hill y el David Trumbull, en este último conocería al porteño hijo de antofagastino que pasaba su infancia temprana en Villa Alemana en calle Maturana, luego en la Gómez en los block de carabineros, después en Huasco, Platón y Wilson del Cerro Larraín. Christian en la misma escuela de la Mon Laferte, luego el Murialdo y finalmente en el David Trumbull.... Y no olvidemos que estuve dos años en el Colegio San José de Antofa y en la gloriosa 4 o E 56 de calle Huanchaca de Antofa por 5 años.
Mis navidades, cumpleaños y todo festejo agarraron el mismo gris de las lluvias malditas del centro del país de los 80. Yo solo vi llover una vez en mi infancia, y significaba que los gazapos recién nacidos se morían. Llegué a tener 200 conejos, un zorro, gallinas, patos, tordos, gatos, tortolas y más en Antofa. Y por su lado Christian conserva hasta hoy las más bellas fotos de cumpleaños y navidades. Odioso.
Por temas de plata y exceso de hermanos entrando en la U y en los jardines, me fui del Winter y llegué donde estaba mi amiga Marcela Riveros: El David Trumbull, allí vía Christian por primera vez, y fue como llegar a Antofagasta, porque ví al primer amor de mi infancia, esos lentes fotocromáticos fue como llegar a mi casa, a las canchas de tenis, a ese amor que me durará hasta siempre, porque no se puede odiar lo que un día fue amado. Otra cosa es comérselos con chimichurri (esa es la parte que mi compañero de equipo no entiende, y yo simplemente ya ni explico... Habla con mi mano).
Así sucede que hice match y después ya no, porque era adolescente y me gustaba el amor sufrido y cambié el target, y después de mucho sufrir, volví a mi hogar y a poner los ojos y algo más en el hijo de Antofagastino. Aunque ese dato de Antofagasta lo descubriría unos años más tarde. Al igual que mi suegro y toda su familia estudió en mi escuela y que sus muertos y los míos están cerca y que los patios de mi tía bisabuela y los de los abuelos de Christian conectaban por el patio. Supongo que eso es el destino, o tal vez no, o quién sabe.
Finalmente el 15 de Junio de 1993 nos pusimos a pololear, el 15 de Junio de 2013 nos casamos y este 2023 cumplimos 30 años de viaje compartido. Todos los días termina y empieza, es un poco frenético pero al mismo tiempo es como tener la posibilidad de morir y resucitar depurando karmas y tratando de llegar al nirvana al valhalla, al paraíso, a la salida del laberinto. No puedo haber tenido mejor compañero para salir de este infierno, aunque no se si del otro lado, para quién viene del paraíso sea muy grato confinarse en infierno ajeno. Tal vez tenía que ser un hijo de carabinero que tenía que tomar la mano de la hija de perseguidos políticos y víctima de abusos sexuales para liberarla. Dos extremos de la misma cuerda para recomponer vínculos rotos.
Este libro tiene mushosaaaaaños de ser gestado, pero el desorden que genera el ser víctima de violencias, hace que no puedas juntar pie con bola y que todo se transforma en otra escena de violencia e imposibilidad. El estallido social, la pandemia, narnia, el flamenco el rap me despertaron, y me hicieron desear, desear como nunca sacar los dolores, mostrar mis colores y ser la puta ama... Eso, la casa de papel y Nairobi también resultó ser inspirador.... Russian Doll de netflix con su irreverente Nadia, DARK de netflix y ese viaje en el tiempo que me hice crear y creer en un mundo alterno, donde encontré luces que me cambiaron la vida y las vidas... Ahora estoy entrando en la mitología celta y la cultura vikinga, donde puedo sacar la fuerza de la guerra y de las piedras para al fin blindarme y saber pelear las batallas que valen la pena.
Escucho a la prima, 8 puñaladas y estoy llegando al 2023, entendiendo todo lo que sucedió en este último tiempo.
El 2019 ya estaba chata y empecé a mandar a la mierda como nunca a mi familia de origen, y el estallido me dió más fuerza y la pandemia más reflexión, y la universidad y mis amigos nuevas herramientas: el 2022 ya estaba casi lista para desplegar las alas, y estuve sola, entré al gimnasio y dispuesta a empezar de cero. Y lo hice.
El 2023 estoy al fin despierta y el 8 de marzo al fin entré a terapia para reparar mi daño infantil de los abusos sexuales de infancia y adolescencia: Marcelo Castillo y Luis Ramírez dejaban de ser mis verdugos y solo eran nombres dignos de demanda, pero no de espanto. Llevo 4 meses y una semana de terapia como víctima y profundo desprecio por los más de 25 años de tratamiento por psiquiátrica. Quiero tirarles la ficha clínica y decirles son un fracaso como dispositivo de salud: Gracias Paloma Aliaga trabajadora social de reemplazo por menos de un mes en el Hospital Salvador, que fue la única capaz de distinguir una paciente psiquiátrica de una víctima de violencia política y sexual. GRACIAS.
Se escucha de SDFK ¿Qué tienes tú?.... 47 velas en la tarta, escribo mi libro y me dan like y aún no se lo que hecho en falta... Falta dar el paso legal, hacer las demandas aunque no lleguen a nada. Porque no quiero ser un cartel de detenido desaparecido si estoy viva, no quiero ser un archivo del cardenal cuando tengo que ser memoria viva y colorida. Por eso estoy en el blog y estoy trabajando en un nuevo diseño de investigación y página web, para que el derecho y el arte literario construyan una vía alternativa a la verdad a la justicia a la reparación y a la garantía de no repetición.
Ninguna chavala es de nadie de los violadores del verso en mis audífonos, me muestra el camino del siguiente libro: Indómita, una crónica de mujer libre que al fin se desconfina de una infancia herida y al fin se atreve con la fuerza de un erotismo no forzado.
Esta es la presentación más bizarra de presentación del equipo editor, ahora al final viene lo que debió ser al principio:
Christian Godoy Bazo, dibujante técnico arquitectonico, diseñador, padre, hermano, amigo, marido, cómplice, amante, compañero de equipo de asiento de vida, piscis, dragón de fuego, porteño hijo de antofagastino, diseñador de este libro, creador de la idea de interactividad del libro, impresor del mismo: 100 ejemplares.
Denise Didier Castillo, trabajadora social, Facilitadora de procesos grupales, estudiante 3er año de Derecho en la UPLA, madre, amiga, marida, bipolar en tránsito, compañera de equipo asiento y vida, cáncer, dragón de fuego, antofagastina de nacimiento y porteña adoptiva, escritora de este libro, creadora de Narnia y de la actual saga y de las que vengan.
Este libro se escribió en el metro de Valparaíso en los viajes de ida y vuelta de la U en su mayoría, siempre escuchando música. Se ordenó en un computador que cariñosamente le digo lentium, donde ahora mismo escribo. Se imprimió en la oficina de Christian acá en Villa Alemana calle Canadá, lo cortará y corcheteará Jaime en una imprenta que queda frente al Eduardo de la Barra - se escucha Renacimiento de Kase O -, Lo envasará Denise, Josefina y Matilda, lo despachará Benjamín y ya lo está cobrando Matildita.
Seguro el lanzamiento será antes de fin de mes en la casa de Valparaíso, con un evento humilde pero enjundioso. si somos en total 11 o 13 (y todos en salmo responsorial dicen...), es un número ferpecto, obviamente en simultáneo con las redes sociales que me vieron ser notoria (pero ojo que yo ya existía antes y después de la viralidad).
Y con Renacimiento en esa parte que es como con palmas, me despido, me bajo en esta estación Inferpecta, para tomar dirección Indómita, soñando ya con las fotos sutileróticas que abrazarán al libro, como este abrigo de casinfancia blanco.
Las dejo mis narnianas inferpectas y ahora si nos vestimos o mejor des-vestimos para la siguiente estación INDOMITA (se escucha el liricista en el tejado de SFDK, que buena manera de empezar)
Fin y principio... Estación Inferpecta todas las narnianas deben descender.... Y lo lee y se va a línea 2 I N D O M I T A.
























































Comentarios
Publicar un comentario