Desde hace un tiempo me he dedicado a romper mis paradigmas, como que no sé cocinar y que no se me da la domesticidad... Ambas cosas son ciertas.
Pero no por ciertas son perpetuas, ni condenas ni lápidas... Aquí yace Denise la que no cocina ni tiene don doméstico.
Pan amasado, ajiaco, queque han Sido mis especialidades... La primera vez que hice pan fue un tejo salado, pero igual lo comimos el Omar, Eduardito, Katiuska y yo. Ese mismo día hice de nuevo pan y quedó exquisito, gordito y crujiente.
No me quedé en la frustración del pan tejo, sino que me dije a mi misma: Mi misma tu puedes, y pude.
Hoy hice ajiaco y la idea fue buena, pero le puse mucha agua y quedó soso y aguado, pero eso no más... Y no me quedé allí, seguí en la tarde con un queque... Porque si no me fue bien con lo salado, que venga lo dulce... Y quedo de aspecto perfecto. Ahora a esperar que se enfríe.
Me tiene chata que me pesen los brazos y las piernas si no hago nada, así que si ahora me duelen diré que es por el queque y que valió la pena.
Tengo en Valparaíso dos bolsas de manzana de la junaeb y serán tartaleta de manzana, inspirada en la pastelería de pirámide de Valpo que lo atienden unas venezolanas simpáticas y son los mejores y más baratos pasteles de Valparaíso.
Quiero todos los días decir algo produje... Un texto, una comida nueva, un desafío. Total mi U está en paro, y esos espacios de tiempo solo me sirven para las frases martillo lapidarias que me rondan desde los juicios hacia esta parte.
A veces los miedos y frustraciones se deben abordar desde la trinchera doméstica, desde cosas sencillas, aunque para mí cocinar no es sencillo, pero solo involucra mi tiempo y ganas de convertir unos ingredientes en una creación nueva.
Tal vez la vida misma es eso, escoger bien los ingredientes y medidas para llegar a una nueva buena y bella creación.
Me he preguntado cómo martillo en este tiempo si elegí bien ingredientes y medidas, si los tiempos fueron los adecuados, si acaso no estaba todo muy frío o demasiado caliente... Pero eso en la vida es más complejo que en la cocina. Tal vez por eso cocino y me esmero en encontrar el punto.
Cuando ya el ajiaco no me quedé aguado, ya dos veces me ha quedado el pan y hoy el queque y pronto la tartaleta, iré avanzando a otros ámbitos de la vida.
El tío Jorge siempre me dijo: Denise (poner voz grave en todos los sentidos de la palabra), la repostería es una ciencia exacta... Juro que parecía versículo de la Biblia cuando decía eso... Bueno cuando decía todo en realidad...
Y yo creo que es verdad, pero no solo la repostería, sino la cocina en su conjunto... Y la vida, bueno la vida para mí es más bien arte, poesía, ciencia y utopía... Más compleja que la cocina sin duda.
Desmoldé el queque y me siento orgullosa de haber superado ese paradigma dónde soy inútil en lo doméstico... Así que puedo decir que todo puede cambiar, hasta que no sé cocinar o que siempre las cosas serán como son.
Si yo pude hacer pan y queque, todo es posible... Y bueno, entonces si en la cocina puedo, puedo en otros ámbitos.
A ratos me trató como si ya fuera lápida de cementerio... Aquí yace Denise que no sabe terminar lo que empieza y es la eterna promesa... Pero no estoy ni muerta ni hecha lápida. Entonces se puede.
Y usted le pasa que se siente como lápida de cementerio? Bueno, haga algo para no ser más eso... Yo hice un queque y me funcionó... Una palabra menos en la lapida
Eres genial, ese libro que escribas será el primer best-sellers, y vendrán muchos más, como el queque de hoy, que te quedo espectacular. Tienes un don con la palabra y la escritura, nos quedamos a la espera de esa amenaza de un libro. ❤️
ResponderEliminarEs lindo saber de ti...la vida es un desafío, cada día que pasa se aprende, que esta vida te sorprenda segundo a segundo, un abrazo, no te olvidamos
ResponderEliminarMe encanta leer tus escritos, son tan coloridos , como dibujando paisajes. Lindo tu queque !!.
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