Suena Alejandro Filio, brazos de sol y voy de vuelta en el tren de los tiempos.
Salgo de mi vida porteña, estudiantil, de diagnósticos, dolores y heridas, de historias olvidables y a la vez necesarias.
He como envejecido su resto, le dije a Godoy que se me está soltando el cuello, y dijo que ahora seré un pelícano... Todavía me río y lo maldigo por tan asertiva descripción.
Viajar en el tiempo deja cicatrices en el alma y el cuerpo...
Re- cordar, volver a pasar en el corazón lo vivido es como volver a vivirlo, caminar sobre los mismos pasos pero ahora con otro cuerpo y otras razones. Supongo que eso le agrega líneas a la historia y a la piel.
Puede ser que esté convirtiéndome en un pelícano, que vuela con alas de tren, que es raza te y paralelo al horizonte, que tiene alas gigantes y que disfruta el mar y el cielo.
No hay mapa, no hay ruta no hay brujula, hay nuevas líneas en la historia y en la piel.
Hoy estuve con la psiquiatra y cuando me dijo como fue mi semana, le leí el escrito de facebook de la mañana. Me sentí contenta de contar una historia y no de balbucear fragmentos rotos de una mujer no pelícano.
Con alas, con vuelo raza te, con más líneas en la historia y en la piel, declamando y no balbuceando.
Pensaba que sería nuestra última vez, y sin llanto ni rabia dije cuales eran las heridas y donde estaban mis piezas de menos, porque a vece es importante romper un vidrio y los vínculos familiares. Mostré los delantales que hicimos con Christian y los cojines.
Los pedazo que faltan, los vínculos y vidrios rotos ahora son más líneas en la historia y en la piel.
A la salida noto que se me cae una pluma y la recojo, definitivamente me estoy transformando en pelícano. Adiós doctora me llevo mi pluma.
Fui a la Upla a la charla de Elisa Loncon y solo su presencia fue luz que hace visible lo silenciado en la historia y la memoria.
Corrí al banco a sacar el plástico que una vez más perdí, fui al comedor y mis compañero jugaban al Uno y se reían y otra vez la felicidad era tan sencilla como mesas sillas y cartas.
Recuerdo que no pague el dividendo y con Sir G coordinamos todo por teléfono, él hacker y yo la de la logística en territorio, correr entre dos bancos porque tarjeta nueva no funciona al tiro. La última en entrar al banco estado al cajero y la última en el Santander a pagar... Algo no funcionaba y me faltaban 5 lucas... Sin embargo antes de salir de la U una compañera me compró un delantal y así la plata estaba completa.
Ana no sabia que mientras jugaba al uno y me compraba el delantal era parte de una cadena perfecta, los guardias de ambos bancos no sabían que eran parte de una cadena perfecta, Godoy y yo sabemos que, si el es el hacker y yo la logística en terreno, los milagros a escala cotidiana suceden.
Llegue a clases perfecto y. Organizamos trabajos y encontré el tabaco y voy de vuelta con mas señales de viaje en los tiempos... Crecimiento de canas, bolsitas en los ojos, mi cuello pelícano, pero vale la pena tener más líneas en la piel y en la historia.
He vuelto a escribir, estoy entera Machucada como viajera en los tiempos, con poca rabia y pena, sin necesidad de romper vidrios ni lazos.
Escucho abrázame del divo de Juárez, y se puso random, pero la verdad es que puedo decir que ya no le haré el quite a los abrazos, que ahora me gustan, los quiero y los necesito. Ya no quiero romper vidrios ni lazos, ya viaje a los infiernos y cerré por fuera.
Abrázame dice el divo, y lo tomaré como un consejo a seguir.
Hermosa reflexión querida Denise, nuestra historia de vida nos marca el alma y la piel, mostraremos estas marcas orgullosas de haberlas obtenido a costa de penas, ,sacrificios y triunfos.
ResponderEliminarUn abrazo cálido 💝🌹
Maria Irene.
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